El valor de la superación: tenis en silla de ruedas

Jugadora en silla de ruedas sirviendo | RIO 2016

Jugadora en silla de ruedas sirviendo | RIO 2016

Por: Juanjo Carrillo Córdoba (@Juanjo_93CC)

Para muchas personas es una modalidad desconocida o, en el mejor de los casos, un deporte diferente, pero en realidad tiene mucha semejanza con el tenis mundialmente conocido. La gran diferencia radica en que esta especialidad se juega sobre sillas de ruedas, algo atípico para la mayoría, pero cada vez más común en muchos deportes.

El origen de esta modalidad se remonta a 1976, año en el cual Brad Parks –un parapléjico que antes fue esquiador acrobático- y Jeff Minnenbraker –compañero de rehabilitación de Parks- comenzaron a pensar acerca de la posibilidad de llevar a cabo el tenis en silla de ruedas. Un año más tarde, ambos jugadores comenzaron a realizar exhibiciones y entrenamientos públicos en la costa oeste de Estados Unidos. En paralelo, fueron creando un reglamento y así fue en Los Ángeles se llevó a cabo el primer torneo de esta especialidad.

Un hito importante llegaría en 1980, año en el cual se estableció la Fundación Nacional del Tenis en Silla de Ruedas (NFWT en inglés). Junto a eso se aumentó la cantidad de certámenes, llegando a crear un circuito de diez eventos, incluyendo el Abierto de Estados Unidos. Para entonces, ya eran cerca de 70 tenistas estadounidenses compitiendo. Un año más tarde se formaría la Asociación de Tenistas en Silla de Ruedas (WTPA), lo cual llegaría de la mano con el Circuito Grand Prix y la primera participación de un tenista extranjero. Se trataría del francés Jean-Pierre Limborg, quien a su regreso a Francia empezaría a difundir y desarrollar el tenis en silla de ruedas.

En 1982 se produciría un hito en la historia del tenis europeo, ya que Francia se convertiría en el primer país de este continente en generar un programa especial para esta modalidad. El proyecto lograría una importante difusión, pues grandes ídolos del tenis galo de aquel momento, como Yannick Noah y Henri Leconte, participaron en las campañas. Por eso, no extrañó que en 1983 se desarrollara el primer certamen europeo de tenis en silla de ruedas. En 1984Everest & Jennings –la más grande empresa productora de sillas de ruedas- se sumaría como uno de los grandes auspiciadores de la NFWT, mientras que nuevos e inéditos programas comenzarían a realizarse en Japón y el Reino Unido.

Un jugador en silla de ruedas, a punto de sacar para iniciar un juego | Johanna Castellanos

Un jugador en silla de ruedas, a punto de sacar para iniciar un juego | Johanna Castellanos

Con estos antecedentes, no sería raro que en 1985 se llegara a grandes cifras. Más de 1.500 tenistas participaban en los 40 torneos organizados en Estados Unidos. La consecuencia lógica de aquello es que ese mismo año se disputara el primer Mundial por Equipos en Silla de Ruedas, en el cual compitieron seis elencos en la rama masculina. En 1986 se jugó el primer Abierto de Francia y el Mundial por Equipos incluyó una serie femenina. Además, el Circuito Grand Prix (que ya llevaba el nombre de Everest & Jennings) tenía más de 2.000 jugadores y contaba con 55 campeonatos y un primer torneo juvenil.

Entre 1987 y 1988 se produjo un gran acercamiento por parte de la Federación Internacional de Tenis (ITF), algo que quedó de manifiesto con la regla introducida por la ITF en 1988. En aquel entonces se estableció que en el tenis en silla de ruedas se aceptarían dos botes antes de golpear la pelota.

Aún más, el 10 de octubre de aquel año se fundaría la Federación Internacional de Tenis en Silla de Ruedas (IWTF), con lo cual se le daría una estructura propia a esta modalidad. Sin embargo, esas no serían las únicas novedades, ya que el tenis en silla de ruedas también fue incluido como deporte de exhibición en los Juegos Paralímpicos de Seúl. Los resultados serían tan positivos, que en los Juegos Paralímpicos de Barcelona (1992) esta disciplina ya sería parte del programa oficial.

En 1991, NEC se convertiría en el principal auspiciador de la IWTF, creándose el Circuito NEC de Tenis en Silla de Ruedas y su correspondiente ranking. Esto significó que empezaron a repartirse premios y que sus mejores tenistas recibirían premios de la ITF. Como demostración de igualdad, en 1993 se estableció que los jugadores de tenis en silla de ruedas podrían competir en el circuito profesional si así lo quisieran. Cuatro años más tarde, la ITF acordaría, en una votación realizada en la Asamblea General Anual (AGM), que el tenis en silla de ruedas debería quedar bajo su dirección, tal cual ocurría con otras modalidades como juniors y seniors. Esto se oficializaría en 1998.

En 2002, a propósito de los 25 años del tenis en silla de ruedas, la ITF creó un fondo de desarrollo para esta especialidad, mientras que la Fundación Johan Cruyff se convertiría, en 2004, en un socio del Tenis en Silla de Ruedas ITF, con el objetivo de apoyar al tenis juvenil de la modalidad. En algo simbólico, Roland Garros incluiría al tenis en silla de ruedas dentro de su programa en 2007, dejando atrás ese vacío, pues los otros tres Grand Slams ya había incluido a esta disciplina en su programación.
Un jugador se dispone a sacar ante la atenta mirada del público | FESA

Un jugador se dispone a sacar ante la atenta mirada del público | FESA

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