Niki Lauda vs. James Hunt, una rivalidad de leyenda

Niki Lauda y James Hunt | GAZETTENET

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Por: Diego Alonso Arecha (@Diego_Alonso23)

La Fórmula 1 ha vivido —desde sus inicios allá por 1950— grandes rivalidades dentro y fuera de la pista: Nelson Piquet y Nigel Mansell, Ayrton Senna y Alain Prost, Michael Schumacher y Juan Pablo Montoya, o más recientemente Fernando Alonso y Lewis Hamilton. Sin embargo, hay un enfrentamiento que pasará a la historia por la feroz enemistad y el carácter tan opuesto de sus protagonistas, Niki Lauda y James Hunt.

Niki Lauda (Viena, 1949) nació en el seno de una familia adinerada de industriales. Pese a la negativa de sus padres, Niki se inició en el mundo de las carreras en 1968, llegando a la Fórmula 3 en 1970 y ascendiendo a la Fórmula 2 sólo un año más tarde. Su gran debut en la máxima categoría se produciría en 1971, en su tierra natal y con el equipo March, aunque no conseguiría finalizar la carrera. Los dos años siguientes fueron de malos resultados, tanto en March como en BRM —equipo al que se incorporó en 1973—. Pese a ello, Enzo Ferrari apostó por él y lo fichó para la escudería italiana en 1974. Logró su primera victoria en el Gran Premio de España, a la que se sumaría otra más esa misma temporada en el circuito de Zandvoort (Holanda). Desde entonces su ascenso fue meteórico. El año siguiente sería el de su explosión, consiguiendo su primer título mundial tras imponerse en cinco grandes premios —tres de ellos de forma consecutiva—.

James Hunt (Belmont, 1947) pertenecía también a una familia acomodada. Su padre era un exitoso corredor de bolsa, y aunque todo parecía indicar que el joven dedicaría su vida a la medicina, su pasión por la velocidad pudo más. En sus primeros años como piloto, en Fórmula 2 y Fórmula 3, fue conocido como “Hunt the Shunt” por su conducción agresiva y su tendencia a sufrir aparatosos accidentes. La primera victoria de su carrera llegó en el Gran Premio de los Países Bajos en 1975. Sin embargo, la mala situación económica del equipo hizo que Hunt no pudiera competir al año siguiente por falta de financiación. Su oportunidad llegaría en 1976, cuando McLaren optó por él para sustituir a Emerson Fittipaldi —hasta entonces piloto de la escudería británica—.

James Hunt, victorioso en el Gran Premio de Gran Bretaña | Auto Blog

James Hunt, victorioso en el Gran Premio de Gran Bretaña | Auto Blog

La personalidad de los dos pilotos era totalmente distinta y contrapuesta. Mientras que el austriaco era frío y reservado, el inglés era abierto y extrovertido. Además, los métodos de entrenamiento de cada uno eran muy dispares. Niki estaba obsesionado con la constancia y la perfección en su trabajo; James prefería el champán, los cigarrillos y el sexo. Como si de mundos diferentes procedieran, mientras uno se ensuciaba las manos en el taller, el otro se rodeaba de las más exuberantes azafatas y top-models del momento.

El Gran Premio de Nürburgring (Alemania) marcó un antes y un después en la vida de estos dos grandes titanes de la conducción. La temporada de 1976 había sido un constante duelo entre ambos, una lucha sin cuartel en la que el austriaco llevaba las de ganar. Nada más lejos de la realidad. La mala suerte se cebó con el campeón aquel 1 de agosto. Durante la segunda vuelta, Lauda perdió el control de su monoplaza y se estrelló contra el muro de protección. Su coche se incendió al instante y sólo la rápida actuación de sus compañeros hizo posible que pudiese salvar su vida.

El fatal accidente —casi mortal— sufrido por Lauda permitió a Hunt acercarse en la clasificación a su gran competidor. Los triunfos del inglés se fueron sucediendo —Holanda, Canadá, Estados Unidos…—, a la vez que el hasta entonces líder continuaba recuperándose de las graves quemaduras sufridas. Para sorpresa de todos, sólo 42 días después de la tragedia que casi acaba con su vida, Niki Lauda volvía al asfalto. Era la última carrera del mundial, la que decidiría el título.

James Hunt, Niki Lauda, Bernie Ecclestone y Emerson Fittipaldi en Fuji (1976) | Jake Davis / Pinterest

James Hunt, Niki Lauda, Bernie Ecclestone y Emerson Fittipaldi en Fuji (1976) | Jake Davis / Pinterest

El Gran Premio de Japón cerraba la temporada. Lauda continuaba siendo líder con tan sólo 3 puntos de ventaja respecto a su máximo competidor. Las condiciones climatológicas no acompañaban y la pista era una verdadera cortina de agua, pero aún así se decidió que la carrera debía ser disputada. Tras realizar unas pocas vueltas, Lauda optó por retirarse voluntariamente al comprobar que la visibilidad era insuficiente para competir con seguridad. Hunt consiguió acabar 3º pese a sufrir el pinchazo de una rueda, logrando adelantarle en la clasificación y proclamándose campeón del mundo.

Al año siguiente, Lauda recuperó su corona gracias a la regularidad que le caracterizaba, pero la relación con Ferrari empezó a fragmentarse. Finalmente abandonó la escudería en 1978 para incorporarse a Brabham, donde pasa dos temporadas sin éxitos. En 1984, tras un tiempo sin competir, consigue hacerse con su tercer campeonato del mundo al superar a su compañero de equipo Alain Prost. Tras su retirada, siguió ligado al mundo del motor como asesor técnico de Ferrari y más tarde como comentarista en la cadena privada alemana RTL. Además, siempre compaginó esta faceta con la de empresario —fundando dos compañías aéreas, Lauda Air y, posteriormente, Niki—.

Por su parte, Hunt pasó de McLaren a Wolf tras una temporada nefasta en 1978. Sin apenas motivación, anunció su retiro a mediados de 1979 tras el Gran Premio de Mónaco. Desde entonces centró sus esfuerzos en los negocios —con cierto éxito— y en las retransmisiones televisivas de la BBC en Reino Unido. Murió a los 45 años de un infarto de miocardio en su casa de Wimbledon. Tras una vida de desenfreno, su cuerpo dijo “basta”.

Niki Lauda y James Hunt muestrando complicidad entre ellos | Bull Publishing

Niki Lauda y James Hunt mostrando complicidad entre ellos | Bull Publishing

Recientemente, el director y ganador de un Óscar, Ron Howard, ha llevado esta característica enemistad  al mundo del cine. En septiembre de 2013 veía la luz por primera vez ‘Rush. Y es que esta gran rivalidad entre dos de los mejores pilotos de la historia de la Fórmula 1 bien merecía un film. Una rivalidad llena de coraje y valentía que les convirtió para siempre en leyendas.

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Un comentario en “Niki Lauda vs. James Hunt, una rivalidad de leyenda

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